domingo, 28 de julio de 2013

ABC.es: "Monitores de campamento: vigilando las 24 horas del día", "pasa lo mismo en los Scouts"; domingo, 28 de Julio de 2013

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Monitores de campamento: vigilando las 24 horas del día

Día 28/07/2013 - ABC.es

Los responsables temporales de los menores deben también organizar actividades educativas y lúdicas desde meses antes

Niños, juegos y naturaleza. Para quienes les gusten estos tres elementos, monitor de campamento es el trabajo perfecto y la temporada estival, su época estrella. Empresas, comunidades autónomas y asociaciones independientes como los scouts ponen en marcha su maquinaria para que, de cara al verano, los menores puedan escaparse en sus vacaciones para hacer nuevos amigos y disfrutar del aire libre mientras sus padres continúan trabajando en la ciudad. Eso sí, siempre bajo la atenta mirada de estos responsables cuyas funciones abarcan desde planificar y desarrollar actividades de tiempo libre con contenido lúdico-educativo, como vigilar a los niños o fomentar su sociabilidad.
Pero no todo el mundo puede aspirar a este trabajo. Antes es necesario haber obtenido el certificado de Monitor de Ocio y Tiempo Libre que expiden sólo las escuelas reconocidas por cada comunidad. En Madrid, Cruz Roja es una de ellas. Según explican desde la institución, los requisitos para poder matricularse es haber cumplido los 18 años o cumplirlos durante el curso «sobre todo de cara a la parte práctica, ahí ya deben tener los 18 años». Además, es obligatorio que los aspirantes tengan el título de graduado escolar.

Formación

La duración del curso es de 150 horas teóricas y 120 prácticas a las que, para poder superar el curso, los futuros monitores deben asistir al menos al 90 por ciento de ellas. En el caso de los cursos impartidos por Cruz Roja, los asistentes además se llevan un certificado de Primeros Auxilios ya que entre su formación se incluye un bloque sobre este tema. Tras las clases teóricas, los alumnos deben presentar su proyecto. En función de ello realizarán las prácticas. Sólo después y como paso final, los monitores presentan una memoria y el certificado de su tutor de prácticas, con lo que obtienen su título de monitor.
«El perfil de la gente que se presenta a los cursos para ser monitor está entre los 17 y los 20 años o algo más», dicen desde Cruz Roja, aunque también reconocen que hay excepciones. Sus cursos, de cara a la etapa estival, se han llenado pese a costar 290 euros. «Tenemos 25 plazas por curso y siempre se llenan», aseguran. Acaban de hacer cuatro. Aparte, organizan campamentos en los que siempre dejan varias plazas reservadas para aquellos que están en prácticas. El resto de los monitores son voluntarios. 

Monitores de campamento: vigilando las 24 horas del
 día
La monitora Marta Etreros

Pasa lo mismo en los scouts. Marta Etreros, una monitora de 24 años, se formó en la escuela scout «Insignia de Madera» y desde entonces ha pasado por muchos campamentos. «Dos meses antes de que empiece se planifican las actividades y se cuadran con los demás grupos y monitores», explica. También se marcan unos objetivos que pueden ser tanto educativos como focalizados en las experiencias y valores que quieren fomentar en los niños. Día a día, tras finalizar cada actividad, se evalúa. De esa forma, cuenta Etreros, las modifican o no el siguiente año.
«Te sientes muy bien cuando tiempo después los chavales se acuerdan de ti», asegura la monitora, aunque reconoce que lo mejor es compartir la experiencia con sus amigos. «Lo peor es el tiempo que te quita, que es mucho». Porque no es tan sólo los días que dura el campamento, sino toda la preparación y organización previa.
A su cargo, en torno a 10 niños. Aunque depende de la normativa de cada Comunidad Autónoma, el requisito habitual es contar como mínimo con un monitor por cada 10 participantes, siendo Aragón la única Comunidad que permite uno cada 12. Sin embargo, existen diferencias en función de la edad, ya que cuanto mayores son los niños, más se permite ampliar su número por monitor.

Remuneración

La remuneración varía en función de cada campamento. Raquel Jiménez Ferreira, monitora en campamentos y ludotecas, lo sabe. Lo habitual es que se sitúe entre los ochocientos y los mil euros por quincena, y tanto el transporte como el alojamiento y la comida están incluidos. «Hay que tener en cuenta que hay que estar pendiente durante todo el día de los niños», explica.
No obstante, los coordinadores de campamento cobran algo más, pero el título es diferente al de monitor. Mientras los monitores se hacen cargo de un número reducido de niños, los coordinadores son los responsables últimos de todos, además de los monitores, de las instalaciones y de las decisiones de última hora.
Etreros recuerda cuando un año les sorprendieron unos vientos huracanados de 180 kilómetros por hora en el campamento. Fue el coordinador el que tuvo que tomar la decisión de evacuarlo ante el riesgo que suponía continuar allí, especialmente porque los campamentos scouts no se asientan en estructuras fijas, sino en otras que montan ellos mismos.

Contratación

Es habitual que las empresas que ofrecen formación para ser monitor de tiempo libre también organicen sus propios campamentos. Esta es la manera más directa no sólo para conseguir prácticas durante la formación sino para que, de cara al verano, sean esas empresas las que soliciten y reserven plazas para quienes fueron sus alumnos.
No obstante, la lista de empresas que organizan campamentos es larga y, además del certificado, las empresas buscan unas habilidades determinadas para la contratación. Así, un monitor debe ser dinámico, buen organizador y buen comunicador, además de creativo. También debe saber animar y motivar, tener madurez psicológica y afectiva y saber relacionarse en grupo.