sábado, 5 de abril de 2014

En el diario La Opinión de Tenerife: El movimiento Scout creado por Baden–Powell cumple un siglo en Canarias




05.04.2014 
 
Encuentro Nacional de Scouts en La Laguna, en 2012.
Chicos jóvenes, con la pañoleta al cuello y en permanente contacto con la naturaleza, dispuestos a ayudar e implicados con las actividades de su barrio y ciudad. Así son los centenares de jóvenes que durante el último siglo han formado parte de las diferentes secciones de los grupos scouts de Canarias. Todos ellos están de celebración porque el movimiento del escultismo –la corriente educativa para jóvenes fundada por el británico Robert Baden–Powell en 1907, en Inglaterra– en las Islas cumple cien años y está más de moda que nunca.
Sin embargo, no ha sido fácil para estas personas mantener viva esta corriente que tantas veces se ha mostrado estereotipada en las películas americanas. Actualmente, los grupos scouts tratan de sobrevivir sin acudir a ningún tipo de subvenciones para ser autónomos. Además, en las últimas décadas, el movimiento scout en Tenerife ha experimentado un descenso de socios. Los responsables de los grupos isleños explican que esta crisis ha estado condicionada por la saturación de actividades con las que cuentan los pequeños en la actualidad. De este modo, aseguran que los niños de hace 40 años tenían una duración dentro de los scouts mucho mayor que la de hace unos años porque no había tantas otras cosas que hacer como ahora.
Pero la gran diferencia es que las muchas actividades que se ofertan actualmente en las ciudades son puntuales. Los grupos scouts, sin embargo, acompañan a los niños a lo largo de toda la ronda solar, que equivale a un año escolar, por lo que el trato es continuo, tanto con ellos como con sus familias.
Aunque hay niños que forman parte del movimiento durante toda su vida y otros que dejan los grupos antes o después, lo cierto es que los scouts enganchan y el que se queda es porque encuentra algo en las actividades semanales que les atrae. Pero sobre todo, encuentran amigos que suelen ser para toda la vida.
Y esto se debe a que lo que estos grupos ofrecen a la sociedad es algo que, a pesar de tener cien años de historia, no ha pasado de moda y está más vigente que nunca. Esto no es otra cosa que la educación en valores, el compañerismo, la amistad, crecer compartiendo y la ayuda a todo aquel que lo necesite. Los scouts no son otra cosa que un grupo de voluntarios que creen en la educación y el compañerismo y que se dedican a que los niños apuesten por su futuro en un marco de libertad, en el que el grande ayuda al pequeño a crecer.
En Tenerife los grupos scouts están concentrados en La Laguna y Santa Cruz. En los últimos años, los colectivos de la ciudad de Aguere están en alza, en detrimento de los de la capital chicharrera, que aún así, son los más numerosos. La presidenta de la Federación de Scouts Exploradores de Canarias, Victoria Gándara, asegura que "el Ayuntamiento de La Laguna se implica más en las actividades que hacemos gracias a la configuración de la ciudad que permite su desarrollo".
Celebración
A lo largo de todo este año se está llevando a cabo una recopilación de fotografías relacionadas con las actividades llevadas a cabo por el movimiento en las Islas. Asimismo, durante el mes de abril tendrá lugar una carrera solidaria que se celebrará de manera simultánea en Tenerife y Gran Canaria para recaudar fondos para diferentes organizaciones no gubernamentales. También se organizarán unas jornadas de educación no formal en colaboración con la Universidad de La Laguna. Y todo acabará con un encuentro de monitores y una cena en noviembre en Las Palmas de Gran Canaria.
"Vamos a inundar La Gomera de scouts", resalta Emilio Verche, responsable de comunicación de Scouts Exploradores de Canarias. El plato estrella de la celebración del centenario del movimiento scout en Canarias llegará el 17 de julio, cuando los 12 grupos canarios se reunirán en La Gomera para un campamento que se prolongará hasta el día 24. Se desplazarán más de 700 personas y durante esas jornadas también se celebrará el Festival de la Canción, para a elegir al grupo representante canario que participará en el certamen nacional el año que viene. Este festival permitirá, además, que las familias de los scouts también puedan viajar hasta la Isla Colombina. Esta actividad tiene un doble objetivo: por un lado reunir a los scouts en un mismo lugar, pero sobre todo buscan movilizar a la juventud en otras Islas y dar a conocer el escultismo en el Archipiélago. De este modo, la Federación de Scouts Exploradores de Canarias desea que, en el futuro, se formen grupos en todas las Islas.
Lograr este objetivo sería, para la Federación Scout Exploradores de Canarias, "todo un reto". Y es que la aparición de grupos nuevos en las Islas no capitalinas conllevaría un cambio de mentalidad y organización, "pero también eso es bonito y divertido", reconoce Victoria Gándara. "Lo importante es que nos demos a conocer y que la gente no solo piense que somos personas con un pañuelo al cuello", explica Lali Estévez, coordinadora del Grupo Scout Atamán 499.
El contacto con la naturaleza es una constante que no se ha perdido en los cien años de historia de estos grupos en Canarias. Después de su aparición en 1907, en España se implantó en 1912 y a Canarias llegó solo una año más tarde.
Según la edad, los niños pertenecen a una determinada sección en los grupos: castores (6 y 7 años, cuyo lema es "compartir"), lobatos (de 8 a 10 años, su lema es "haremos lo mejor"), scouts (entre los 11 y los 13 años, con el lema "siempre listos"), escultas "de 14 a 16, cuyo lema es "unidad") y rovers (desde los 17 a los 21 años, cuyo lema es "servir"). Después de un último año de servicio voluntario para formarse como monitores, los jóvenes pueden convertirse en scouters, que son los educadores que toman las riendas de las demás secciones.
Para el funcionamiento de los grupos se copia, en cierto modo, el mundo creado para el escritor Rudyard Kipling para El libro de la selva. De este modo los monitores suelen recibir el nombre de Baloo, Bagheera, Kaa o Akela.