lunes, 15 de septiembre de 2014

En el Facebook de Esteban Urgel, Domingo 14 de Septiembre de 2014: "Sencillo y emotivo homenaje a los héroes de los Exploradores de Zaragoza de 1936".- Fotos, Acto Scout en Lourdes e Historia.-



Zaragoza, Domingo 14 de Septiembre de 2014
Sencillo y emotivo homenaje a los héroes de los Exploradores de Zaragoza de 1936. Junto a AISG Aragón hemos recordado a todos aquellos que vivieron esa epopeya y supieron ante todo, anteponer los ideales scouts a los demás, que estaban llevando a su país a la guerra civil. Qué gran enseñanza, se mantuvieron juntos pese a todo, juntos y unidos por el ideal y la promesa scout. Un ejemplo que está en los anales de nuestra gran historia común. Un ejemplo que vivimos con ellos en cada acto en el que han participado y en el que descubrimos que durante más de 75 años se mantuvieron unidos como campamento, un caso del que no conozco parangón en el mundo, realizaban actividades, viajes y servicios a la comunidad unidos. Y lo han hecho hasta el final.
Participamos juntos en la procesión de las antorchas, Nos fotografiamos en el mismo lugar, frente a la basílica en 1936. Y nos hemos reunido con el Director del Convento Saint Frai, a los que hemos entregado un emotivo cirio decorado, una foto del grupo de exploradores y un dossier de información, que van a guardar en su archivo histórico. Juntos hemos ofrecido el cirio en la capilla, en la que seguro alguna vez, nuestros hermanos exploradores rezaron en su día; leida su oración y cantando la canción de despedida de los Scouts.




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 Zaragoza, Domingo 14 de Septiembre de 2014
1936 – la guerra Civil

El año de 1936, empezaba para los exploradores como un año más. En enero se habían encargado 400 números de la revista "Kim" (la revista de los exploradores aragoneses) a la imprenta "La académica", que costaron 168 Pts. y 50 cts.
Se preparaba con normalidad el campamento de verano de la Agrupación de Zaragoza, que se iba a celebrar en Pineta, y a tal fin Antonio Jordá, de Broto, informaba al Consejo de los Exploradores del estado de las obras de la carretera y dando noticias de los precios de los suministros. El pan, a 0'60 Pts. el kg., el vino a 4 Pts los 10 litros, lo mismo que el kg. de cordero. Las patatas, anuncia que serán caras.
En el número de la revista Kim, que antes se nombraba, se daba la noticia del próximo campamento. El artículo finalizaba así: "Nada más. Ah!… el día 16 salimos ¡¡¡ No dormirse!!! . Dirigía el campamento el que iba a ser último Jefe de la Tropa de Zaragoza, el holandés Herman A. Timmerman, más conocido entre los exploradores como "El señor Tim".
Al mismo tiempo, en Zaragoza, y a causa de la Guerra, comenzaban a darse de baja exploradores "con gran sentimiento -decía un padre- y dadas las circunstancias actuales", aunque en noviembre del 36 seguían otorgándose certificados de especialidades.
Muchos de nuestros hermanos scouts fallecieron en uno y otro bando durante la Guerra Civil. El corazón nos hace recordar a todos ellos, implorando a Dios por su descanso eterno en el gran campamento.

1936- 1937 Campamento de Ordesa; el triunfo del espíritu y la fraternidad escultista sobre los horrores de la Guerra.

Estamos sin género de dudas ante uno de los capítulos del escultismo aragonés y posiblemente del escultismo mundial, más emocionante, intenso vivido y relatado por unos scouts, que en un entorno terrible, que es siempre una guerra, pero más aún una guerra civil, nos dejaron un mensaje que va más allá de la huella vital que supusieron esos días de penalidades y adversidades, tristezas y alegrías, reencuentros y despedidas.
El mensaje de que los valores escultistas y la fraternidad scout pudieron con todo ello y en aras del bien común, de la ley scout, de los compañeros y la hermandad convirtieron a ese diminuto en un oasis de paz, tal vez el único en nuestro país en tan funestas fechas, un campamento de felicidad, compañerismo y esfuerzo común. Pero no solo allí, también en las familias de todos ellos, en el consejo local de Zaragoza, se antepusieron los valores comunes por encima de las diferencias sociales o políticas que hubiera en cada uno de ellos, un nuevo ejemplo para todos nosotros.
Al leer su historia, en ocasiones casi de aventuras, el escultismo se muestra como una respuesta para transformar el mundo que nos rodea.
El campamento salió de las escaleras del Paraninfo, sede de la agrupación local en Zaragoza. Comenzó según lo previsto, dirigido por el querido Señor TIM y su equipo fiel de instructores, que alcanzarían cotas de heroísmo dignos del mayor reconocimiento junto a los componentes de las diferentes agrupaciones de Zaragoza.
Quedaron en tierra de nadie al declararse la guerra. Su campamento siguió en actividad, estaban en zona Republicana y fue, tras más de un mes y medio, levantado y trasladado a Ainsa, donde vivieron de primera mano la llegada del comunismo al pueblo y como no, los horrores, esperpentos y sub realismos de la guerra, sus penalidades. Son trasladados en camión a Barbastro.
Salvaron la vida en más de una ocasión, incluidos juicios sumarios.
Pasaron por Lérida y desde allí en tren llegarían a Barcelona, donde convivieron con los Scouts de Catalunya, obligados a servicios de retaguardia en la ciudad.
Recibidos como héroes por que habían huido de la represión fascista, participan en desfiles y tienen tiempo de descubrir la ciudad, hacer amistades y descubrir la mejor piscina cubierta de España. Lecciones de vida, creatividad, compañerismo y supervivencia.
Las gestiones del consejo local eran intensas con el gobierno de uno y otro bando, la cruz roja internacional, las entidades scouts de Francia y siempre unidos, rechazando soluciones para unos sino lo eran para todos los niños.
En Barcelona definitivamente los instructores y scouts de mayor edad fueron separados, por su edad podían ser movilizados al frente. Se quedan en Barcelona y los más pequeños son evacuados por barco a Marsella. La ruta que llevaba a los niños de la guerra a Rusia.
Pero al final son desviados a Lourdes. Allí tuvo lugar una hermosa historia de fraternidad scout. Todos quisieron permanecer juntos en el asilo Saint Frai, regentado por monjas, que los llamaban "chers petits scouts" negándose a ser repartidos en domicilios particulares para no verse separados.
Cumpleaños, navidades, Nochebuena,…hasta comuniones en el entorno de la gruta de la virgen, todo ello con el cariño y afecto de todos los habitantes del pueblo. Pero al fin en un entorno seguro, las familias al menos recibirán noticias con cierta frecuencia y con mucha paciencia recibieron paquetes, que más que alimentos y ropa, llenaban de amor a esos niños sin padres.
Sin descuidar su formación, el campamento seguía, clases de las asignaturas, clases de francés, excursiones y descubiertas, junto a fiestas, partidos de futbol internacionales, aprendizaje de cómo se jugaba al rugby y veladas, muchas veladas donde el ánimo se nutría de las actuaciones de todos ellos, la canción del farolillo, los chistes, el contorsionista, las canciones.
Pero el peligro continuaba en ser expulsados a Rusia, las continuas gestiones del Consejo local, con sus visitas a Burgos, las conversaciones con la Cruz Roja, el consulado francés, el gobierno de la Generalitat, al final darán sus frutos.
Se trabaja en buscar la manera de realizar un intercambio. Sucede que en Zaragoza había quedado retenida una compañía de bailes, la Iris Park, que representaba la obra “Naranjas de la China”. El gobierno de Burgos, da el documento, que firma el mismo Caudillo autorizando la autorización por su parte, lo mismo en el lado de la Generalitat de Cataluña. Al fin había una solución. Los mayores viajaron a Francia y desde allí todos juntos comenzaran su viaje.
El 7 de junio de 1937 en Hendaya se produjo en el puente de Irún uno de los intercambios de prisioneros más extraño que se recuerde en la contienda. Las actrices y actores cruzaron el puente por un lado y por el otro nuestros exploradores.
En el viaje de regreso a casa, la felicidad era infinita, recibidos como Héroes en Pamplona, por que habían huido del rojo opresor. Paradojas de la guerra, para ambos bandos fueron héroes, y los niños se preguntaban porque habían necesitado casi un año para darse cuenta.
Y por fin llegaron a Zaragoza, a las mismas escalinatas del Paraninfo de las que habían salido hacía casi un año. Todos sanos y salvos. El abrazo eterno y profundo a sus madres y padres fue el verdadero fin de su epopeya.
Empezaba así otra historia de hermandad entre todos aquellos que pasaron por esta experiencia y que no se ha roto hasta nuestros días. Todavía hoy, los supervivientes de aquel grupo, siguen reuniéndose cada San Jorge, para celebrar su vida scout y la vigencia de los ideales que de chicos los hermanó. Siguen reuniéndose y sirviendo al ideal scout, el 23 de abril o el día de Lourdes, en la iglesia de Portillo, aquellos que allí vivieron esa experiencia, como gesto de fraternidad filial y de agradecimiento eterno, manteniendo íntegramente los ideales de unión y hermandad que fueron decisivos en un momento crucial de sus vidas.

En palabras de uno de esos lobatos, Patricio Borobio “Con la misión de mantener viva la llama sagrada del escultismo”.

El 8 de Junio de 2013, 76 años después de la finalización de su epopeya, la Asociación Scouts de Aragón, entregó su máxima distinción, la Medalla al Mérito scout, a todos los integrantes de aquel campamento. En la ceremonia se leyeron todos y cada uno de los nombres de aquellos exploradores y compartimos, con los últimos de Ordesa nuestra fraterna hermandad y este gozoso momento de reconocimiento.