"Tiempo muerto", Carta de Antonio Alaminos en varios diarios, como, 'Diario de León', Etc...; Miércoles 29 de Abril de 2026.-
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Tiempo muerto
Las noticias
son de argumento para trilogías que firmar en la feria del libro, como el
tercer intento de magnicidio para el presidente de EEUU, la necesaria apertura
del estrecho de Ormuz o saber quién manda realmente en Irán, para llegar a
acuerdos diplomáticos, son emergencias. Como lo es finalizar la ya eterna
guerra de Ucrania. Vergonzosa como todas las demás confrontaciones bélicas, en
un mundo, vendedor y comprador compulsivo, que intenta recomponer los mapas del
siglo XXI. Todo el mundo está cabreado. Por unas cosas o por otras. El
necesario cambio es el argumento central en el debate público actual, utilizado
para señalar un agotamiento del modelo vigente. Se requiere tiempo muerto, para
poner en práctica alternativas basadas en el consenso y el respeto, frente a la
polarización actual. Cuando buena parte de la ciudadanía considera que se ha
perdido ejemplaridad o capacidad de gestión, el cambio es imperativo para
salvaguardar el orden constitucional y la unidad ante las sucesivas crisis de
cesiones que favorecen a unos territorios frente a todos los demás. Aunque
digan que no. La lucha contra la corrupción y la recuperación de la
credibilidad ante la ciudadanía, que ve la actual parálisis parlamentaria, se
mide de verdad en las urnas. Todo lo demás es tiempo casi muerto en la cancha
para que tomen aire. Pero saben que llegará el momento de los comicios. Como
las elecciones en Andalucía, que, en clave de referéndum, son una realidad a
pocas semanas vista. Las tres votaciones autonómicas pasadas parecen que marcan
las tendencias. Y los autónomos y los médicos, los más reivindicativos en la
calle y en la huelga, respectivamente, pidiendo las necesarias mejoras. Los
demás, trabajando, pagando impuestos, sobrellevando el llegar a final de mes. Y
necesitando el relevo generacional en numerosas profesiones, que llega con
cuentagotas. Serán precisas más personas. Regularizadas, y preparadas también,
que se lo digan a los empresarios. Es que trabajar es duro, sudor en la frente,
real y metafóricamente hablando. Y con los mayores que dicen, que, salvo en la
subida del importe de las pensiones, en la Transición se sentían más cómodos,
veían el futuro más seguro y menos brumoso.
ANTONIO ALAMINOS LÓPEZ
